Consejos para protegerte del sol

En Diagonal Centro Quirúrgico, aunque ofrecemos un avanzado servicio que permite tratar las quemaduras, los cambios por envejecimiento cutáneo y el cáncer de piel, apostamos siempre por la prevención como la mejor solución.

Por ello, te dejamos en este post unos consejos evitar que los rayos del sol te provoquen efectos indeseables, entre los que el cáncer de piel es el más grave.

¿Qué puede hacer para protegerse?

La luz solar es el principal foco de rayos UV, pero esto no significa que tengamos que permanecer en interior para protegernos, sino que hay que tomar ciertas medidas para limitar la exposición perjudicial a este tipo de rayos.

Cuando pensamos en “exposición al sol” muchas veces creemos que hace referencia a los días que pasamos en la playa, piscina, campo,…, y no tenemos en cuenta que estamos recibiendo rayos UV todos los días, y que es la acumulación de éstos sin tomar medidas lo que provoca la aparición de efectos negativos.

Para ayudarte a prevenir las posibles consecuencias de una alta exposición a rayos UV, desde Diagonal Centro Quirúrgico queremos hacerte 5 recomendaciones sencillas que te ayudarán a tomar el sol de forma responsable:

1. Protege tu piel con ropa

Cuando estemos al aire libre lo idóneo es usar ropa que nos cubra la mayor parte de la piel posible, para protegernos de los rayos ultravioleta. Esto es especialmente importante en los niños.

Los colores oscuros suelen darnos más protección que los claros, y que la ropa que tenga un tejido más tupido disminuye más los efectos de las exposición que la ropa con un tejido más suelto. Además, la ropa seca es más recomendable que la ropa mojada para protegernos.

Hay que ser conscientes de que cubrirse no bloquea todos los rayos ultravioleta. Si se puede ver la luz a través de la tela, los rayos ultravioleta también pueden traspasarla.

Algunas marcas fabrican prendas ligeras y cómodas que también protegen contra la exposición UV incluso al estar mojadas. Esta ropa con protección solar puede tener una etiqueta que indica el valor del factor de protección a la radiación ultravioleta (UPF). Mientras más alto sea el valor mayor es la protección contra los rayos ultravioleta.

2. Usa protección solar

El uso de un fotoprotector es una de las mejores opciones para evitar los efectos de los rayos ultravioleta. En este sentido, es importante saber que la crema protectora es solo un filtro que no bloquea todos los rayos UV, por lo que es importante tomar otras precauciones además de usar este tipo de protección

Además, debemos tener en cuenta que el uso de un fotoprotector no puede servir como excusa para prolongar de manera irresponsable la exposición al sol, sino que debemos ser prudentes con el tiempo que estamos recibiendo los rayos ultravioleta.
Cuando compremos crema solar debemos leer la etiqueta atentamente e intentar adquirir aquellas que nos ofrezcan protección de espectro amplio (contra los rayos UVA y UVB) y con un factor de protección solar (SPF) con valor de 30 o superior.

  • Factor de protección solar (SPF): el número del factor de protección solar es el nivel de protección que el bloqueador solar provee contra los rayos ultravioleta B, que son la causa principal de quemaduras solares. Un mayor número de SPF significa más protección contra los rayos UVB. Por ejemplo, cuando se aplica correctamente una protección con SPF de 30, se obtiene el equivalente de 1 minuto de rayos UVB por cada 30 minutos que pasa bajo el sol. Por lo tanto, una hora exponiéndote al sol con protector solar SPF de 30 es lo mismo que pasar 2 minutos desprotegido de la exposición al sol.
  • Protector solar de amplio espectro: los productos con protección solar solo pueden llevar en la etiqueta “broad-spectrum” o “amplio espectro” si se les ha hecho pruebas y demuestran que protegen contra los rayos UVA y los rayos UVB. Solo los productos con bloqueador solar de amplio espectro con un SPF de 30 + pueden afirmar que ayudan a proteger contra el envejecimiento prematuro de la piel si se usan según las instrucciones y con otras medidas de protección contra el sol. No se ha demostrado que el uso de fotoprotectores solares disminuya el riesgo de cáncer de piel.
  • Protector solar resistente al agua: a los protectores solares ya no se les permite indicar en la etiqueta que son “resistentes al agua” o “resistentes al sudor” porque pueden confundir al consumidor. Los protectores pueden afirmar que son “resistentes al agua”, pero tienen que indicar el tiempo que protegen la piel al estar nadando o sudando. Lo ideal es repetir la aplicación del fotoprotector periodicamente – cada dos horas como máximo -.

3. Ponte un sombrero

El uso de un sombrero protege áreas que a menudo están expuestas a los intensos rayos del sol, tales como las orejas, los ojos, la frente, la nariz y el cuero cabelludo.

Si el sombrero o gorra que utilicemos cuenta con un lado inferior oscuro no reflectante en su ala ayudaría a reducir el nivel de rayos ultravioleta que llegan a la cara y que tienen su origen en superficies brillantes, como el agua.

Además, sería idóneo que el sombrero o gorra elegido nos provea de sombra en el cuello como forma de protección adicional a una zona que suele estar muy desprotegida, especialmente en primavera y verano.

4. Usa gafas de sol que bloqueen los rayos UV

Las gafas de sol que bloquean los rayos ultravioletas son de gran importancia para proteger la parte que está alrededor de los ojos, muy delicada, y los propios ojos. Hay estudios que han demostrado que pasar un largo tiempo de exposición al sol sin proteger los ojos aumenta las posibilidades de desarrollar algunas enfermedades oculares.

Las gafas de sol ideales deben bloquear del 99% al 100% de los rayos UVA y UVB. Antes de comprar las gafas debemos revisar la etiqueta para asegurarnos de que cumplen este requisito. Las etiquetas que indican “absorción de rayos ultravioleta hasta 400 nm” o “Meets ANSI UV Requirements” son propias de gafas que bloquean por lo menos el 99% de los rayos UV. Si la etiqueta no lo indica así no asumas que las gafas te protegen correctamente del sol.

5. Busca la sombra

Mantenerse a la sombra es una de las medidas más sencillas que podemos tomar y una de las más efectivas para protegerte de la radiación ultravioleta.

Otra forma sencilla pero importante de limitar la exposición al sol es evitar estar expuestos en las horas de mayor incidencia de los rayos ultravioletas. Si no estamos seguros de cuáles son estas horas del día que debemos evitar podemos hacer la prueba de la sombra: si la sombra es más pequeña que tú, los rayos solares son los más intensos, y es importante que te protejas.

Para finalizar, te resumimos los consejos que te hemos dado en este post y que son de vital importancia para evitar los efectos perjudiciales e indeseables de una exposición al sol irresponsable:

¡Protégete con ropa!
¡Elige un buen protector solar y aplícatelo correctamente!
¡Usa sombrero!
¡Usa gafas de sol para protegerte los ojos y la piel alrededor de éstos!
¡La sombra es tu amiga!

Y el consejo más importante: DISFRUTA de tu tiempo libre.