Actualmente existe evidencia científica de que la pigmentación cutánea (existencia de manchas, tono uniforme) y la topografía de la superficie de la piel tienen una fuerte influencia cuando se valora el atractivo del rostro de las personas, ya que estos dos aspectos se consideran señales o pistas que nos informan de la edad y el estado de salud.

Puesto que el rostro es de esencial importancia en la comunicación entre seres humanos y en la propia imagen corporal, en ocasiones incluso la menor imperfección puede tener un efecto desproporcionado en nuestro bienestar y calidad de vida. Por su parte, la industria cosmética con frecuencia contribuye a transmitir la imagen de una piel ideal, saludable y juvenil, libre de manchas.

La importancia que tiene el aspecto de la piel para evaluar la edad y el estado de salud se hace más evidente cuando existe alguna patología dermatológica; se sabe que las enfermedades de la piel pueden tener un impacto muy significativo en la autoestima de la persona que las padece, en su bienestar psicológico y en sus relaciones sociales; ello es debido a su evidente visibilidad, pues conviene recordar que la piel es nuestra tarjeta de presentación ante los demás.

Se han realizado estudios que comparan imágenes de un mismo rostro sin maquillar, solo con base de maquillaje, solo con los labios o solo con los ojos maquillados o bien completamente maquillado. En estas condiciones la valoración de mujeres y hombres difiere, pues mientras ellas piensan que el maquillaje con más impacto en el atractivo del rostro es el de los ojos, los varones se ven influidos tanto por el maquillaje de ojos como por la base de maquillaje, al juzgar el atractivo de los rostros mostrados.

Estudios más recientes proporcionan evidencia clara acerca de que el tono uniforme y la topografía de la superficie de la piel de la mujer son utilizados como señales informativas para valorar su edad y estado de salud.

Cómo influye el tono uniforme de la piel del rostro en la percepción de la edad y la salud.

La pigmentación de la piel va a tener una profunda influencia en los juicios acerca del atractivo de un rostro. Los estudios muestran que los varones prefieren una piel más clara que la media en sus parejas.
La presencia de un tono de piel más claro de modo natural en las mujeres que en los hombres se debe al efecto diferencial que las hormonas sexuales tienen sobre la producción de melanina; esto además provoca que la coloración de la piel en las mujeres fluctúe ligeramente con el ciclo menstrual, siendo más clara, suave y libre de defectos cerca de la ovulación. Si este hecho conduce a la preferencia general que muestran los varones por el tono de piel femenina más claro que la media en las sociedades humanas sigue siendo controvertido.

En mujeres de piel con pigmentación ligera, la homogeneidad del tono facial disminuye con la edad, fundamentalmente debido a la exposición crónica a la radiación solar ultravioleta, que lleva aparejado la aparición de manchas; ello conlleva una disminución en el estado de salud y el atractivo percibidos.

Un estudio de Fink y colaboradores ha investigado la contribución relativa del color de la piel y de la topografía de la superficie cutánea en los juicios sobre atractivo y salud. Usando una serie de 170 fotografías de mujeres británicas entre 11 y 76 años, su trabajo demuestra que la distribución del color de la piel, por sí solo, independientemente de la topografía superficial (arrugas y pliegues)  y de la forma del rostro, influye significativamente en la percepción de la edad de los sujetos mostrados. Para aclarar el efecto separado de la distribución del color, se estandarizaron las fotografías empleadas como estímulo con respecto a su forma facial y se eliminó de las fotografías la información relacionada con la topografía de la superficie de la piel, como puede ser la presencia de arrugas y pliegues. Es decir, las distintas fotografías empleadas diferían solo con respecto a la distribución color de la piel.
Las correlaciones notablemente altas encontradas entre la edad estimada y los atributos faciales sugieren que la uniformidad del tono de la piel tiene un alto valor de señalización para juzgar la edad, el atractivo y el estado de salud, que s independiente de la forma facial y la topografía de la superficie cutánea, probablemente porque sea sugestiva de aspectos de la condición fisiológica de un individuo, que son relevantes para la elección de la pareja.

En resumen, la distribución uniforme o no del tono facial y la presencia de manchas, puede representar una diferencia de hasta 20 años de edad aparente al valorar la edad de una persona, independientemente de la forma facial y de otros aspectos de la topografía de la superficie de la piel, como la existencia de pliegues y arrugas.

Pero además, otro estudio de Fink y colaboradores del año 2.017 muestra que la preferencia por imágenes recortadas de mejillas de mujeres jóvenes con color de piel homogéneo se presenta también en individuos de las tribus Maasai de Tanzania y Tsimane’ de Bolivia, dos sociedades que no están habituadas a la existencia de pieles de color más claro en su población. Ello sugiere que la sensibilidad humana a la información cualitativa relacionada con la distribución del color de la piel del rostro es universal, de modo que se presenta en todas las sociedades. Con independencia de que los individuos estén o no habituados a pieles de coloración clara, este tipo de pieles se juzgan como más jóvenes, atractivas y saludables y son preferidas. Además esta sensibilidad a la uniformidad del tono de la piel es independiente de otras variaciones del rostro relacionadas con la edad (topografía de la superficie cutánea, arrugas, pliegues, etc. y forma del rostro).

Fink, B., Grammer, K., & Matts, P. J. (2006). Visual skin color distribution plays a role in the perception of age, attractiveness, and health of female faces. Evolution and Human Behavior, 27, 433–442.
Samson, N., Fink, B., & Matts, P. J. (2010). Visible skin condition and perception of human facial appearance. International Journal of Cosmetic Science, 32, 167-184.
Fink, B., Butovskaya, M., Sorokowski, P., Sorokowska, A. & Matts, P. J. (2017). Visual Perception of British Women’s Skin Color Distribution in Two Nonindustrialized Societies, the Maasai and the Tsimane’. Evolutionary Psychology, July-September, 1-4.