Las modificaciones que se producen con el tiempo en el rostro son la combinación de los cambios por envejecimiento de la piel, la pérdida de elasticidad y aumento de laxitud o caída de los tejidos y la pérdida o redistribución de la grasa en cara y cuello.

Es necesario evaluar a cada paciente de forma individual, adaptando el tratamiento a los cambios que presenta, la edad y necesidades.

Los programas actuales de rejuvenecimiento facial necesitan de la coordinación de rejuvenecimiento cutáneo con láser o peeling químico; corrección de la distribución del tejido adiposo, pliegues o arrugas con injertos grasos o rellenos biocompatibles y toxina botulínica, y tratamiento quirúrgico en casos seleccionados.

Combinar de forma adecuada estos procedimientos, y elegir los más eficaces y menos agresivos, es esencial para ofrecer a cada paciente la mejor estrategia de tratamiento posible.



¿COMO CONSEGUIR UN ROSTRO MÁS JOVEN?

REJUVENECIMIENTO FACIAL: NATURALIDAD O RESULTADO

INJERTO GRASO: REJUVENECIMIENTO DURADERO