Los cambios por envejecimiento es uno de los motivos de consulta más frecuentes. Las personas nos concretan su insatisfacción en las arrugas de expresión faciales, las bolsas de los ojos, las comisuras de la boca, manchas en la piel… También aparecen con la edad modificaciones en las mamas y abdomen para los que se pide solución o mejoría.

He disfrutado este fin de semana de una reunión con antiguos compañeros de colegio. Una prolongada cena de casi 30 señores de 50 años o más. A pesar de que todos tenemos ya canas, calva o barriga, y alguno las tres cosas, al día siguiente me he despertado con media sonrisa pensando en lo  poco que cambiamos las personas. Durante la cena algunos de mis primeros amigos me elogiaron, según ellos, un supuesto inmejorable aspecto y estado de conservación. Las palmaditas en la espalda traían trampa, claro, y de forma inmediata aparecieron las bromas sobre mi oficio y la facilidad de acceso al “self service”. Los cambios por envejecimiento empiezan ser evidentes en la mayoría de las personas a partir de los 35 años. Afectan a todo el cuerpo, sin excepción, y son más evidentes si los hábitos cotidianos no son saludables, la dieta inadecuada o no se realiza ejercicio físico. La herencia genética de cada uno y el azar lo matizan y modifican, pero en general este es el camino. Los cambios por envejecimiento es uno de los motivos de consulta más frecuentes. Las personas nos concretan su insatisfacción en las arrugas de expresión faciales, las bolsas de los ojos, las comisuras de la boca, manchas en la piel… También aparecen con la edad modificaciones  en las mamas y abdomen para los que se pide solución o mejoría. Para el profesional y para el ya paciente puede acaso parecer que abordar la demanda concreta, lo inmediato, es lo mas conveniente. Se participa de una relación estricta de acto y resultado, y en poco tiempo todos contentos. Puede funcionar a veces, pero seguro que la persona seguirá envejeciendo. Con el tiempo aparecen mas cambios, los que eran leves o incipientes dejan de serlo, y pueden producirse claras faltas de armonía entre lo corregido en un primer procedimiento y la situación actual. Otra vez al medico. Otra actuación concreta y, ” por favor doctor, que se note, que empiezo a estar fatal”. En dos o tres veces, en 5 o 10 años, ya es evidente la intervención de la cirugía, el aspecto dista mucho de lo natural y en el mejor de los casos roza el estereotipo.El abordaje más útil para el paciente que consulta por cambios por envejecimiento debe ser global, estableciendo una estrategia que permita mantener un aspecto externo natural durante más tiempo y un estado de salud óptimo.El profesional debe asesorar y elegir de acuerdo con el paciente, cuales son los procedimientos mas necesarios, cuales más útiles, valorar riesgos, costes, y decidir cual es el momento adecuado para cada paso.También es obligado tener en cuenta cual es el estado de salud general, la edad, riesgos de enfermar. Introducir ayudas concretas y asesoría para una adecuada alimentación y hábitos de vida es esencial para rejuvenecer de verdad a una persona.Planificada de esta manera la resolución de una consulta de ” cambios por envejecimiento” da soluciones reales al paciente. Se convierte en una intervención de prevención y no es sólo una actividad o “venta” para mera satisfacción del “cliente”.

Joan Ramón Benítez i Goma

Director del Centro Quirúrgico Diagonal y de la unidad de cirugía laser en Láser Diagonal