Cirugía

Mastopexia o elevación de mama: lo que conviene saber si la forma de tu pecho ha cambiado

Hay cambios en el pecho que se van produciendo poco a poco, con los embarazos, los cambios de peso, o simplemente con el tiempo. Un día notas que un sujetador ya no te sienta igual que antes. Una prenda con escote o un traje de baño se quedan en el armario porque ya no te ves bien con ellos. Frente al espejo tienes la extraña sensación de que ya no reconoces tu pecho.

Muchas de las pacientes que nos consultan por un pecho caído o para una elevación de pecho tienen alrededor de 40 años. Los motivos que provocan que las mamas estén caídas varían: la genética, los cambios de peso, el paso del tiempo, los embarazos o la lactancia. Lo que tienen en común las pacientes que consultan sobre una mastopexia es que tienen una idea muy clara: no quieren un pecho distinto, muchas veces ni siquiera más grande, sino recuperar una forma con la que vuelvan a sentirse cómodas, y que se parezca a su mama de siempre.

En esta entrada del blog queremos explicarte por qué cambia la forma del pecho con el paso del tiempo, en qué consiste la intervención quirúrgica de mastopexia y cuáles son las dudas más habituales de las mujeres que se plantean esta intervención.

Nuestro objetivo es que cuentes con una información rigurosa posible, y que esta te ayude a tomar una decisión con calma y bien informada, sea cual sea esta.

¿Por qué cambia la forma del pecho?

El descenso del pecho en el tórax, que en términos médicos se denomina ptosis mamaria, es un proceso natural. Puede aparecer en cualquier mujer, haya sido madre o no, y suele ser el resultado de la combinación de varios factores que actúan a la vez.

La mama está formada por glándula, grasa y piel y está sostenida por unos ligamentos internos. No tiene músculo propio: el músculo pectoral queda por detrás de ella. Cuando la piel y estos ligamentos que dan soporte pierden firmeza, el pecho desciende y el complejo areola-pezón queda situado por debajo del surco submamario o incluso apuntando hacia abajo.

Entre los factores que influyen en esta pérdida de sujeción y firmeza están:

  • La genética, que determina en buena medida la forma y tamaño del pecho y la calidad y elasticidad de la piel.
  • El paso del tiempo, que reduce de manera progresiva la producción de colágeno y elastina, las proteínas que dan soporte, firmeza y elasticidad a la piel. El colágeno actúa como un andamio que da soporte y estructura, aporta firmeza, resistencia y fuerza a la piel. Por su parte la elastina forma una red de fibras flexibles que permiten que la piel se estire y recupere su forma original sin sufrir daños. A partir de los 25-30 años, el cuerpo reduce la producción natural de estas dos proteínas de la piel
  • Las variaciones de peso, que estiran y relajan los tejidos de forma repetida, con lo que la piel termina perdiendo su capacidad de retracción y vuelta a la forma original.
  • Los cambios hormonales, como los que acompañan a la etapa que se conoce como menopausia.
  • El tamaño del pecho, ya que un mayor volumen y peso suponen una mayor carga sobre los tejidos de sostén de la mama.
  • El embarazo y la lactancia, que hacen variar el volumen de la mama en poco tiempo. Al terminar el período de lactancia la glándula se reduce, e incluso disminuye de tamaño. Además la piel no siempre recupera su firmeza original y es muy frecuente notar el pecho vacío sobre todo en su parte superior.

Puede ocurrir que estos cambios no sean simétricos. Muchas mujeres notan que un pecho ha descendido más que el otro, o que su forma es distinta, algo que también puede abordarse en la misma intervención.

Conviene saber que el ejercicio físico, aunque muy recomendable para la salud, no puede corregir la ptosis mamaria. Como hemos señalado más arriba, el pecho no tiene músculo propio. Por otro lado, las cremas reafirmantes actúan sobre la superficie de la piel, pero no sobre su estructura de sostén. Cuando el descenso es evidente y supone un motivo de incomodidad para la paciente, la única forma de corregirlo de manera eficaz es quirúrgica.

¿Cómo saber si tienes el pecho caído? Los grados de caída

La referencia para saber si el pecho ha descendido es la posición del pezón respecto al surco submamario, el pliegue donde la mama se une al tórax. Frente al espejo, de perfil y sin sujetador, puedes hacerte una idea; la valoración precisa la hace el cirujano en consulta. Los cirujanos plásticos suelen hablar de tres grados de caída y de una situación especial, la pseudoptosis:

Grado Cómo se reconoce Técnica que suele valorarse
Leve (grado I) El pezón queda a la altura del surco submamario Mastopexia periareolar, a veces con implante o injerto de grasa
Moderado (grado II) El pezón queda por debajo del surco, pero por encima de la parte más baja del pecho Mastopexia vertical
Severo (grado III) El pezón queda en la parte más baja del pecho y apunta hacia abajo Mastopexia en T invertida o en ancla
Pseudoptosis o pecho vacío El pezón sigue en su sitio, pero la glándula ha bajado y el polo superior se ve vacío Prótesis, injerto de grasa o mastopexia periareolar

Esta clasificación es orientativa: la técnica final depende también del volumen, de la calidad de la piel y de lo que cada paciente quiere conseguir.

¿Qué es la mastopexia y qué opciones existen?

La mastopexia, o elevación de pecho, es una intervención de cirugía plástica que eleva y remodela la mama, mediante la retirada del exceso de piel y la elevación de la areola y el pezón a una posición anatómicamente correcta. Cuando es necesario, también permite reducir el tamaño de la areola que con frecuencia aumenta o se alarga por la propia ptosis con el paso del tiempo o tras la lactancia.

No existe una única mastopexia, sino distintas técnicas que el cirujano selecciona según el grado de descenso, la cantidad de piel sobrante y el volumen del pecho:

  • Mastopexia periareolar: la incisión se realiza únicamente alrededor de la areola. Está indicada solamente en descensos leves o pseudoptosis. Su capacidad de corrección de la ptosis está limitada a la areola
  • Mastopexia vertical: añade a la cicatriz periareolar una incisión que desciende desde la areola hasta el surco submamario. Es adecuada para descensos moderados y ofrece mayor capacidad de remodelación que la anterior. Es necesario conservar un grado de elasticidad cutánea suficiente.
  • Mastopexia en T invertida o en ancla: añade a las anteriores una incisión a lo largo del surco bajo el pecho, con una cicatriz resultante en forma de ancla. Se reserva para descensos más severos, pechos de mayor tamaño o cuando existe un exceso importante de piel. Es la técnica que se utiliza cuando se necesita una mayor corrección de la ptosis y exceso de piel.

Resumen de las tres técnicas:

Técnica Dónde queda la cicatriz Indicada para
Periareolar Alrededor de la areola Descensos leves o pseudoptosis
Vertical Alrededor de la areola y en vertical hasta el surco submamario Descensos moderados con escasa participación de la piel
En T invertida o en ancla Alrededor de la areola, en vertical y a lo largo del surco submamario Descensos severos, pechos de mayor tamaño o mucho exceso de piel

¿Con implante o sin implante?

Es una de las preguntas más frecuentes que nos hacen las pacientes que consultan por una intervención de mastopexia y la respuesta es que depende de cada caso. Si el pecho conserva un volumen con el que la paciente se siente cómoda, la mastopexia por sí sola permite devolver la forma y la posición. Si, en cambio, el pecho ha perdido volumen, algo muy habitual por ejemplo tras la lactancia y se percibe vacío, el cirujano puede valorar combinar la elevación con un implante o incluso con un injerto graso (lipofilling); este utiliza grasa de la propia paciente y se puede utilizar solo si la necesidad de aumento de volumen es discreta.

Al contrario de lo que a veces se piensa, la colocación de un implante por sí solo no eleva un pecho descendido: le da volumen, pero no corrige la posición de la areola ni el exceso de piel. Por eso la decisión de realizar una intervención de mastopexia se toma siempre tras una exploración detallada por el cirujano y atendiendo a las necesidades y expectativas de cada paciente. Al contrario de lo que se cree, la prótesis mamaria no permite elevar más el pecho ni mantenerlo más estable en el tiempo.

En mujeres con pecho de gran tamaño, que además les genera molestias de espalda o cuello, la indicación puede ser una reducción de pecho, que incluye siempre la elevación o mastopexia.

Las dudas más habituales sobre la mastopexia

¿Cómo son las cicatrices de una mastopexia?

Toda mastopexia deja cicatrices, y es importante saberlo desde el principio. La extensión de estas cicatrices depende de la técnica empleada y se sitúan en zonas que quedan cubiertas por la ropa interior o el traje de baño. Durante los primeros meses son más visibles y rojas o rosadas; después van evolucionando progresivamente en un proceso que puede durar entre 12 y 18 meses. Un buen cuidado postoperatorio ayuda a que su aspecto final sea lo más discreto posible. El tratamiento láser de las cicatrices (LASH: Laser Assisted Scar Healing) que ponemos a disposición de nuestras pacientes en Diagonal Centro Quirúrgico estimula la formación de colágeno y ayuda a la eliminación del color, lo que acorta el tiempo de evolución de dichas cicatrices.

Esquema de las cicatrices de la mastopexia: periareolar, vertical y en T invertida

Es muy importante saber, que si se selecciona la técnica adecuada a cada paciente, las cicatrices siempre compensan la mejoría de forma y posición de la mama conseguida con la mastopexia.

¿Cuál es el mejor momento para operarse?

Se recomienda mantener un peso estable y, en su caso, haber terminado la lactancia 6 meses antes de la intervención. Si se plantea un nuevo embarazo, en general es preferible esperar ya que podría modificar el resultado de la intervención.

¿Afecta la mastopexia a la sensibilidad o a la futura lactancia?

Tras la intervención, se pueden notar cambios temporales en la sensibilidad del pezón, que suelen normalizarse en los meses siguientes. La mayoría de las veces la sensibilidad de la areola y pezón aumenta durante 4 a 6 semanas, y es incluso un poco desagradable. La pérdida permanente de la sensibilidad natural de la areola y pezón es posible pero poco frecuente. Las técnicas actuales preservan la conexión de la areola con la glándula mamaria, y la anatomía y la función del pecho, por lo que la lactancia posterior suele ser posible, aunque no puede garantizarse en todos los casos.

¿Interfiere la mastopexia con las revisiones mamarias?

No. La intervención quirúrgica de mastopexia no impide realizar mamografías ni ecografías.

La intervención de mastopexia, incluso si se utilizan prótesis, no limita ni retrasa el diagnóstico o el tratamiento del cáncer de mama. Antes de la intervención, el cirujano solicita un estudio mamario actualizado y después de la misma, se mantienen las revisiones habituales, informando siempre al radiólogo de la cirugía previa. Lo explicamos con más detalle en nuestro artículo sobre mamografía y cáncer de mama.

¿Cuánto dura el resultado de una mastopexia?

El resultado de una mastopexia es duradero, pero, tras la intervención, el pecho sigue envejeciendo con el resto del cuerpo. La pérdida de elasticidad de la piel, la gravedad, los cambios de peso o un embarazo posterior pueden producir, con los años, cierto descenso. Mantener un peso estable y usar un sujetador adecuado al realizar deporte de impacto sobre el pecho, contribuye a conservarlo.

¿Se puede levantar el pecho caído sin cirugía?

No de forma eficaz. Ni el ejercicio ni las cremas reafirmantes actúan sobre la estructura que sostiene la mama. Un buen sujetador ayuda a sentirse más cómoda, pero no cambia la posición del pecho. Cuando la caída es leve y lo que más se nota es la pérdida de volumen, a veces basta con un implante o con un injerto de grasa; es algo que el cirujano valora en la consulta.

¿Se puede prevenir el pecho caído?

No del todo, porque la genética y el paso del tiempo influyen y no se pueden evitar. Lo que sí ayuda es mantener un peso estable, usar un sujetador que sujete bien al hacer deporte de impacto y no fumar y mantener una alimentación saludable. Todos estos factores a la vez son los que evitan el envejecimiento prematuro y la pérdida de calidad y elasticidad de la piel.

La recuperación de la mastopexia, compatible con tu día a día

Ya sabemos que la vida diaria rara vez se detiene: hay trabajo, familia y compromisos. Por eso es fundamental conocer con antelación cómo será la recuperación de la intervención de mastopexia y organizarse en consecuencia.

La mastopexia se realiza con anestesia general y habitualmente la paciente recibe el alta el día siguiente. Las molestias de los primeros días se controlan bien con la medicación pautada y se describen más como tirantez o escozor leve que como dolor intenso.

Como orientación general, aunque cada caso se valora de forma individual:

  • Primera semana tras la intervención: reposo relativo en casa. Se puede caminar y realizar actividades ligeras, pero conviene contar con ayuda para las tareas domésticas y el cuidado de otras personas a tu cargo.
  • Entre el final de la primera semana y la segunda semana: reincorporación a trabajos sin esfuerzo físico, como los de oficina.
  • Hasta el final de la tercera o cuarta semana aproximadamente: se recomienda evitar movimientos bruscos o movimientos amplios de forma repetida. También el ejercicio físico intenso. A partir de las 4 semanas: vuelta progresiva al ejercicio físico, empezando siempre por las actividades de bajo impacto.

Durante este periodo de recuperación se utiliza un sujetador postoperatorio específico de forma continua, que ayuda a que los tejidos se asienten en su nueva posición. La inflamación disminuye progresivamente en las primeras semanas, y van apareciendo los cambios por adaptación de la piel. La forma definitiva del pecho se aprecia a partir de los tres a seis meses tras la intervención. Cuando la mastopexia se hace sin implante, la recuperación es muy parecida a la de una reducción de pecho, que contamos semana a semana en este artículo sobre la recuperación de la reducción de pecho.

Planificar la fecha de tu cirugía de mastopexia con tiempo, para hacerla coincidir por ejemplo con un periodo de vacaciones o de menor carga familiar y/o laboral te va a permitir vivir tu recuperación con mucha más tranquilidad.

La consulta de valoración: el primer paso

Paciente leyendo información sobre la mastopexia en la consulta de valoración

La decisión de someterse a una mastopexia es personal y no debe ni tiene por qué tomarse con prisa. Muchas mujeres llevan años pensándolo antes de solicitar cita; otras sienten que, después de un tiempo dedicado a cuidar de los demás, ha llegado el momento de hacer algo para sí mismas. En la consulta de valoración el cirujano plástico realiza una exploración e historia clínica completa, revisa los antecedentes médicos y, sobre todo, escucha qué es lo que le preocupa a la paciente, qué necesita y qué expectativas tiene. A partir de ahí se explica la técnica más adecuada a cada situación, si conviene o no añadir más volumen mediante el empleo de unas prótesis, cómo serán las cicatrices y qué recuperación cabe esperar. Es también el momento de resolver cualquier duda, por pequeña que parezca, porque te ayudará a sentirte confiada durante todo el proceso.

Para facilitar esta conversación en Diagonal Centro Quirúrgico realizamos una simulación 3D de tu cirugía con el software Crisalix. A partir de unas fotografías tomadas en la propia consulta, Crisalix genera una imagen tridimensional de tu pecho, sobre la cual el cirujano puede mostrarte cómo cambiaría la forma, posición y volumen e incluso valorar distintas opciones, por ejemplo, con y sin implante. Poder ver el resultado previsto de tu cirugía en tu propio cuerpo y no en fotografías de otras pacientes ayuda a aclarar expectativas, a expresar con más precisión lo que se desea y a tomar la decisión con más información y seguridad. La simulación 3D de Crisalix es una herramienta orientativa y no una garantía de resultado final, pero hace mucho más fácil que paciente y cirujano compartan el mismo objetivo desde el principio.

Cada cuerpo es diferente y cada persona y su historia también; por eso no existen soluciones universales ni resultados idénticos: el objetivo es lograr un pecho armonioso, proporcionado a la anatomía de la paciente y acorde con lo que ella desea. Conseguir equilibrar los recursos técnicos con estos objetivos es la labor de un cirujano plástico especialista en mastopexia.

Por qué elegir Diagonal Centro Quirúrgico para tu mastopexia en Córdoba

Elegir dónde y con quién operarse es tan importante como la propia decisión de hacerlo. En Diagonal Centro Quirúrgico la mastopexia está en manos del Dr. Joan Benítez, especialista en Cirugía Plástica, Reparadora y Estética con más de 25 años de experiencia, colegiado número 14/14/06121 del Colegio oficial de Médicos de Córdoba y miembro de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE). Su formación incluye un Máster en Senología y Patología Mamaria de la Universidad de Barcelona, una especialización que le aporta un conocimiento profundo de la mama no solo desde el punto de vista estético, sino también de su anatomía, salud, y particularidades. El Dr. Benítez ha realizado estancias en centros de excelencia en patología mamaria de España y el resto de Europa. Es y ha sido miembro durante toda su carrera profesional de unidades de patología mamaria, participando en los procesos de toma de decisiones y en los procedimientos de tratamiento y reconstrucción de pacientes con cáncer de mama. A su trayectoria quirúrgica suma actividad docente, publicaciones científicas y participación en congresos de la especialidad nacionales e internacionales, especialmente en los dedicados específicamente a cirugía mamaria, como el prestigioso Milano Breast Network (MBN Congress) al que asiste cada año para mantenerse actualizado.

Su experiencia en cirugía reparadora de la mama aporta un conocimiento y experiencia profundos de la anatomía y de los tejidos, que resulta especialmente valioso en una intervención como la mastopexia, con distintas opciones técnicas, donde el objetivo es un pecho natural y proporcionado.

Además, nuestras pacientes cuentan con:

  • Un plan individualizado, que parte de una valoración detallada por tu cirujano plástico y tiene en cuenta tanto la exploración como las necesidades y expectativas de cada paciente.
  • Simulación 3D de tu cirugía con Crisalix, que permite visualizar en consulta el resultado previsto sobre tu propia anatomía y comparar las distintas opciones antes de decidir.
  • Todas las opciones en un mismo centro: mastopexia sola, combinada con implante, con injerto graso (lipofilling) o incluso como parte de una intervención de cirugía secundaria de mama, cuando es necesaria.
  • Tratamiento láser de las cicatrices (LASH), en nuestra propia unidad láser, poniendo a tu disposición nuestras plataformas láser de vanguardia, para favorecer su evolución con la mejor calidad y en el menor tiempo posible.
  • Un mismo equipo humano te acompaña de principio a fin, con un acompañamiento cercano y personalizado, pues te conocen desde tu primera consulta, resuelven tus dudas y realizan personalmente todas tus curas y revisiones hasta el alta definitiva.

El equipo de Diagonal CQ comparte con el Dr. Joan Benítez la especial dedicación y experiencia en la cirugía mamaria.

En Diagonal Centro Quirúrgico en Córdoba, nuestro equipo de Cirugía Plástica te acompañará en todo el proceso, desde la primera consulta hasta el alta definitiva. Si deseas conocer con más detalle la intervención de mastopexia, puedes consultar nuestra página de mastopexia o pedir cita sin compromiso. Nos encantará escuchar tu caso.

Artículo revisado por el Dr. Joan Benítez, especialista en Cirugía Plástica, Reparadora y Estética, nº de colegiado 14/14/06121. Última revisión: octubre de 2026.

El contenido de este artículo tiene carácter informativo y no sustituye la consulta médica personalizada. Ante cualquier duda sobre tu caso, consulta con un especialista.

POTENZA GLOW. Regeneración profunda y luminosidad real en un sola sesión

La revolución de la medicina estética regenerativa llega justo a tiempo para el verano en Diagonal CQ

Con la llegada del buen tiempo, los eventos al aire libre, las cenas especiales y las vacaciones, queremos sentirnos radiantes. Pero ¿cómo conseguir una piel luminosa, firme y rejuvenecida sin cirugía, sin rellenos y sin interrumpir nuestra rutina veraniega? La respuesta está en POTENZA GLOW, un tratamiento de última generación que combina tecnología y regeneración natural para devolverle a tu rostro su mejor versión.

¿Qué es POTENZA GLOW?

POTENZA GLOW es un tratamiento exclusivo diseñado por la unidad de medicina estética regenerativa de Diagonal CQ.

En una sola sesión, combina la acción reafirmante y antiarrugas del dispositivo POTENZA® (radiofrecuencia con microagujas) de Cynosure con la aplicación de factores de crecimiento autólogos —es decir, obtenidos del propio paciente— para estimular los procesos naturales de reparación celular.

El resultado: una piel visiblemente más firme, luminosa, con poros cerrados y textura uniforme.

Precisión. Potencia. Regeneración.

¿Qué puede hacer POTENZA GLOW por mi piel?

Desde la primera sesión, vas a ver mejoras notables en:

  • Firmeza: la radiofrecuencia actúa a nivel profundo estimulando la producción de colágeno.
  • Luminosidad: la formación de pequeños canales por las microagujas y los factores de crecimiento devuelven la vitalidad al rostro.
  • Textura: la piel se alisa, los poros se cierran y se unifica el tono.
  • Regeneración celular: se activan los mecanismos naturales de reparación cutánea.

Y todo esto sin rellenos, sin productos artificiales ni cirugía. Solo ciencia, precisión y tu propio poder regenerativo.

¿Para quién está indicado POTENZA GLOW?

Todos pueden realizarse el tratamiento! Ideal para personas que:

  • Quieren verse radiantes en poco tiempo, sin largos periodos de recuperación.
  • Desean una piel revitalizada para eventos especiales, cenas, bodas o vacaciones.
  • Buscan un enfoque natural, no invasivo y tecnológicamente avanzado.
  • Quieren seguir cuidando su piel en verano.

POTENZA GLOW es compatible con la exposición solar moderada, por lo que puede realizarse antes de tus escapadas estivales.

Una sola sesión. Triple tecnología. Resultados visibles.

¿Por qué es diferente POTENZA GLOW?

Lo que distingue a POTENZA GLOW no es solo su eficacia, sino la forma en que la consigue:

Triple acción regenerativa:

  1. Radiofrecuencia profunda: calienta los tejidos estimulando la formación de nuevo colágeno y elastina.
  2. Microcanales: las microagujas crean vías de entrada para los factores de crecimiento y estimulan directamente la piel.
  3. Bioestimulación autóloga: se aplican factores de crecimiento extraídos del propio paciente para potenciar la regeneración desde dentro.

Beneficios únicos:

  • Resultados visibles en una sola sesión
  • Sin rellenos, sin químicos artificiales
  • Estimulación celular natural
  • No requiere tiempo de inactividad ni cuidados complicados
  • Ideal para el verano y eventos sociales

PREGUNTAS DESTACADAS

¿Cómo es el procedimiento?

  1. Valoración médica personalizada: evaluamos tu piel y tus necesidades.
  2. Extracción y procesamiento de los factores de crecimiento autólogos a partir de una pequeña muestra de sangre del paciente.
  3. Tratamiento con POTENZA®: se aplican la radiofrecuencia con microagujas sobre el rostro junto con los factores de crecimiento obtenidos, aprovechando el exclusivo cabezal Fusion TIP de POTENZA®; para una penetración y absorción uniforme y óptima.

Todo el procedimiento dura aproximadamente 60 minutos. Puedes volver a tu rutina habitual inmediatamente después.

¿Qué esperar tras la sesión?

  • Ligero enrojecimiento durante unas horas.
  • Sensación de piel más tersa y luminosa en los días siguientes.
  • Los resultados se consolidan durante las siguientes 3-4 semanas, a medida que el colágeno se regenera y la piel se renueva desde el interior.

Potenza GLOW en verano: sin miedo al sol

¿Puedo hacerme POTENZA GLOW en verano?

A diferencia de otros procedimientos, POTENZA Glow no utiliza láser térmico ablativo ni sustancias fotosensibilizantes, por lo que es seguro realizarlo en verano. Solo se recomienda evitar exposiciones prolongadas o intensas al sol los primeros 2-3 días.

Esto lo convierte en una excelente opción para:

  • Preparar tu piel antes de las vacaciones
  • Lucir un rostro más fresco en bodas y eventos veraniegos
  • Iniciar un tratamiento regenerativo sin comprometer tu agenda social

 

Lo que dicen nuestros pacientes.

«Salí con la piel ligeramente enrojecida, pero al día siguiente ya notaba más luminosidad. Dos semanas después, mis poros estaban más cerrados y mi rostro, más firme. ¡Ideal para mis eventos de verano!»
— Rosa, 43 años

«Me gustó que fuera un tratamiento natural, sin pinchazos de rellenos. Volveré a repetirlo antes de mis vacaciones.»
— Antonio, 55 años

Este verano, no necesitarás filtros.

Activa tu piel. Recupérala. Ilumínala.
En la Unidad de Medicina Estética Regenerativa de Diagonal CQ apostamos por tecnologías que respeten los ritmos de tu piel y potencien su capacidad innata de regenerarse. 

Reserva tu cita y prepárate para brillar.

Abdominoplastia masculina

El artículo de los cirujanos Michael J. Stein y Alan Matarasso sobre la abdominoplastia masculina, publicado en 2.022 en la prestigiosa revista Clinics in Plastic Surgery, ofrece puntos clave sobre las particularidades de este procedimiento quirúrgico en varones. Estos puntos incluyen aspectos sobre la creciente demanda de este tipo de cirugía por parte de la población masculina, así como las técnicas especializadas que resultan óptimas para la mejora del contorno corporal masculino.

 

 

Aumento de la demanda

En las últimas dos décadas, se ha producido un incremento significativo en el número de hombres que buscan procedimientos de remodelación del contorno corporal, especialmente abdominoplastias. Este cambio se debe, en parte, a la presión social por tener un físico masculino esbelto y tonificado, con énfasis en la estética abdominal.

Si tradicionalmente los varones que consultaban por una abdominoplastia estaban preocupados principalmente por su circunferencia abdominal, los autores exponen la aparición de dos nuevas poblaciones de pacientes masculinos: los que han sufrido una pérdida masiva de peso y presentan una acúmulo de grasa de leve a moderado pero acompañado de un significativo exceso de piel y por otro lado los varones jóvenes y atléticos que buscan incrementar la definición de su musculatura abdominal, eliminando aquellos acúmulos grasos que no se pierden solo con ejercicio.

La proporción de hombres que van a demandar procedimientos de abdominoplastia va a seguir incrementándose con la creciente población de pacientes que han experimentado una pérdida masiva de peso, así como con la aparición nuevas tecnologías mínimamente invasivas que permiten a los pacientes más jóvenes mejorar su contorno abdominal con menos tiempo de recuperación.

 

Diferencias anatómicas

El artículo destaca las diferencias anatómicas entre los pacientes masculinos y femeninos, particularmente en cuanto a la piel, distribución de la grasa y estructura muscular (fascia).

Los hombres suelen tener una piel abdominal más gruesa y una distribución de grasa más centralizada, lo que requiere enfoques quirúrgicos distintos en comparación con las abdominoplastias femeninas.

A diferencia de las mujeres, los hombres ganan su peso centralmente, en la región abdominal, dando lugar a un patrón de distribución de la gras androide conocido como “tipo manzana” (frente a la distribución de grasa ginoide “tipo pera” en las mujeres).

A igual índice de masa corporal, las mujeres acumulan grasa preferentemente en el tejido subcutáneo, y sus adipocitos (células que almacenan la grasa) son mayores en la región glúteo-femoral; los hombres tienden a acumular grasa visceral, siendo los adipocitos viscerales más grandes en hombres que en mujeres.

A medida que los hombres envejecen, la testosterona disminuye y la adiposidad visceral aumenta, contribuyendo a la aparición de la diástasis (separación) de los músculos rectos abdominales.

Finalmente, en cuanto a la estructura miofascial, los estudios muestran que los hombres tienen músculos rectos abdominales más grandes que las mujeres. En cuanto a la diástasis, las mujeres suelen presentarla en la parte inferior del abdomen, causando una protuberancia suprapúbica, mientras que en los hombres es más común en la parte superior del abdomen, causando una protuberancia más difusa en esa zona.

La causa de la diástasis también es diferente entre ambos sexos. Una de cada tres mujeres experimenta diástasis un año después del parto, debido a debilidades fisiológicas y mecánicas en la línea alba ya que las hormonas como la progesterona y los estrógenos estimulan enzimas que degradan la matriz extracelular, debilitando la fascia. Además, la pared abdominal de las mujeres se vuelve un 50% más flexible debido al estiramiento mecánico por el aumento del volumen intraabdominal durante el embarazo, lo que también cambia la composición de la matriz extracelular.

En los hombres, la presión intraabdominal por la obesidad visceral y los aumentos repetidos de presión durante el ejercicio contribuyen a la diástasis del recto abdominal; en relación con el último aspecto, se ha sugerido que ciertos ejercicios pueden empeorar esta condición.

 

 

Personalización de Técnicas Quirúrgicas en Abdominoplastia Masculina

Una vez conocidas las preocupaciones y expectativas del paciente y las características específicas de la anatomía masculina, el cirujano debe diseñar su plan quirúrgico acorde a estos aspectos. Se debe explicar al paciente de qué forma la técnica elegida va dirigida específicamente a tratar cada una de sus preocupaciones, qué se puede conseguir y cuáles son las posibles complicaciones.

La abdominoplastia masculina generalmente combina eliminación del exceso de piel y grasa (faldón abdominal), suturas internas para tratar la separación o diástasis de los músculos rectos abdominales (plicatura de rectos) y en ocasiones, cada vez con mayor frecuencia, liposucción. Si hay presencia de una hernia, ésta será reparada previamente a la plicatura de los músculos rectos abdominales.

Se precisa un enfoque personalizado que ayude a los hombres a lograr un contorno abdominal más natural y atlético, que es diferente de la forma más estilizada que buscan las pacientes femeninas, con una cintura más estrecha y marcada. Esta diferencia afecta a aspectos como la posición de la cicatriz de la abdominoplastia que en los varones es más flexible y se diseña usando como referencia el tipo de ropa interior preferida por el paciente. Las cicatrices de abdominoplastia en aquellos pacientes que han experimentado una pérdida masiva de peso son más desafiantes, puesto que el faldón de piel a eliminar puede ser asimétrico.

 

Cuidado postoperatorio

En cuanto a la recuperación de la abdominoplastia en hombres, los autores destacan que la recuperación es más rápida con menos tiempo de inactividad.

El cuidado postoperatorio tras la intervención de abdominoplastia incluye el uso de prendas de compresión y la reanudación de la actividad física después de aproximadamente cuatro semanas, lo cual es esencial para optimizar los resultados.

 

 

Desafíos y riesgos de la Abdominoplastia en hombres

El artículo de Stein y Matarasso aborda los desafíos de la abdominoplastia masculina, entre los que destacan el manejo del tejido más grueso en el varón y el riesgo de complicaciones como el seroma o problemas de cicatrización.

Los autores resaltan la importancia de un enfoque personalizado para la abdominoplastia masculina, teniendo en cuenta tanto los objetivos estéticos como las diferencias anatómicas​ en comparación con las mujeres comentadas anteriormente

Entre los puntos claves de la abdominoplastia masculina destacan la piel abdominal más gruesa, una distribución más centralizada de la grasa y la necesidad de técnicas quirúrgicas adaptadas, como la combinación de liposucción y la plicatura del recto abdominal para corregir la diástasis de los músculos rectos del abdomen.

En resumen, este interesante artículo de Stein y Matarasso expone cómo los cirujanos que están respondiendo a la creciente demanda de abdominoplastia en hombres deben contar con el conocimiento de las particularidades anatómicas y técnicas que diferencian el contorno abdominal masculino del femenino. Así, los autores analizan las diferencias anatómicas relevantes para la cirugía, el enfoque técnico y los resultados postoperatorios de la abdominoplastia masculina en la actualidad.

Además, el artículo subraya cómo la recuperación rápida y el menor tiempo de inactividad son factores importantes para los hombres que buscan un resultado estético natural y atlético, resaltando el incremento en la demanda de este procedimiento en las últimas décadas.

 

Stein, M. J., & Matarasso, A. (2022). The male abdominoplasty. Clinics in Plastic Surgery, 49(2), 285-291.

REDUCCIÓN MAMARIA: MEJORA EN LA CALIDAD DE VIDA DE PACIENTES CON EXCESO DE PECHO

NUEVAS INVESTIGACIONES SOBRE LA RELACIÓN DE LA INTERVENCIÓN DE REDUCCIÓN MAMARIA CON LA MEJORA DE LA CALIDAD DE VIDA EN PACIENTES CON EXCESO DE PECHO.

La hipertrofia mamaria es una situación clínica muy asociada a un importante sufrimiento físico y emocional de las mujeres que la padecen. La cirugía de reducción mamaria es un procedimiento frecuente en cirugía plástica que generalmente se realiza no solo para lograr una apariencia más estética de la mama, sino también para disminuir los síntomas asociados a la hipertrofia mamaria, como la aparición de eccemas e infecciones en la piel bajo el pecho (intertrigo), dolor de espalda y hombros, limitaciones en la actividad física y malestar psicológico.

Para aquellos procedimientos quirúrgicos que cambian la forma del cuerpo, como ocurre en la cirugía de reducción mamaria, resulta fundamental investigar los beneficios funcionales, así como la satisfacción de la paciente con los resultados físicos y psicológicos tras la intervención. Aunque la mamoplastia de reducción es un procedimiento seguro, no se puede excluir en algunos casos la posibilidad de presentación de complicaciones posoperatorias como problemas de cicatrización de heridas, necrosis grasa, seromas, entumecimiento del pezón, pérdida areolar e infecciones. La obesidad es uno de los factores de riesgo que se cree que contribuye a la presentación de estas complicaciones.

 

Existe una considerable cantidad de literatura científica sobre la mejora de la calidad de vida tras una intervención de reducción mamaria y se ha demostrado que esta cirugía tiene un beneficio significativo para las mujeres con hipertrofia mamaria, ya que proporciona alivio de los síntomas y mejora del bienestar general. Sin embargo, ningún estudio parece haber examinado hasta la fecha la relación entre la mejora de la calidad de vida y el tiempo transcurrido después de la operación. La mayoría de las evaluaciones de calidad de vida realizadas después de la cirugía mamaria no consideran el tiempo como factor o realizan la evaluación mucho después de terminado el período de recuperación. El estudio realizado por Yaacobi y colaboradores (2021) es el primero en explorar esta relación. Los resultados de esta investigación muestran que la mejora experimentada en la calidad de vida tras la intervención de reducción mamaria es rápida e independiente del tiempo postoperatorio transcurrido.

Para analizar la calidad de vida de las pacientes después de una reducción mamaria y examinar si ésta cambia en función del tiempo posoperatorio los autores utilizaron la Encuesta de Estado de Salud SF-36.

El dolor de espalda y hombros son los síntomas principales resultantes de unas mamas grandes, pesadas y ptósicas o caídas antes de la mamoplastia de reducción. La mejora en la calidad de vida experimentada tras la intervención está directamente influenciada por el alivio de estos síntomas. En este estudio se evaluó la mejora de la calidad de vida de las pacientes y el alivio del dolor de espalda después de someterse a una cirugía de reducción mamaria, centrándose en el tiempo transcurrido desde la cirugía.

Este estudio incluyó a 55 pacientes femeninas que se habían sometido a una cirugía de reducción mamaria realizada por un mismo cirujano y con el mismo procedimiento técnico (reducción del pedículo superior-medial). De ellas, 50 pacientes cumplimentaron la encuesta de salud SF-36 de forma anónima para los investigadores (tasa de respuesta del 90%). La SF-36 es una encuesta de salud multipropósito, validada y autoinformada que mide 8 dominios de la salud: el funcionamiento físico, el dolor corporal, las limitaciones del rol debido a problemas de salud física, las limitaciones del rol debido a la salud personal o emocional, la salud mental general, el funcionamiento social, la energía/fatiga y la percepción de salud general. La escala proporciona 2 puntuaciones resumidas, una puntuación del componente físico y una puntuación del componente mental. Las puntuaciones resultantes se estandarizaron según la puntuación media de la población general. También se registraron los datos demográficos de las pacientes y otros factores, incluido el índice de masa corporal, la cantidad de tejido resecado de cada mama, la existencia o no de procedimientos concurrentes y las complicaciones. La edad media de las pacientes del estudio fue de 44,06 años y la cantidad media de tejido mamario resecado fue de 487,22 g para la mama derecha y 472,72 g para la mama izquierda.

 

Las pacientes se dividieron en tres grupos de acuerdo con el tiempo transcurrido desde la cirugía hasta la cumplimentación de la encuesta SF-36: tiempo inferior a tres meses, de tres a doce meses y tiempo superior a 12 meses.

Los resultados del estudio mostraron que todas las pacientes quedaron satisfechas con la nueva forma de su pecho; cuatro pacientes de las cincuenta no estaban satisfechas con el tamaño de sus mamas y sentían que su pecho había sido insuficientemente reducido. No se encontró correlación entre la cantidad de tejido mamario extirpado y la mejoría de los síntomas físicos.

Ningún paciente informó complicaciones posoperatorias importantes, incluidas infecciones, seroma, necrosis grasa o pérdida areolar. No hubo problemas de cicatrización de heridas que requirieran intervención distinta al tratamiento conservador.

Las puntuaciones de las pacientes en la encuesta SF-36 después de la operación en relación con la puntuación preoperatoria indicaron una mejora que era independiente del tiempo transcurrido desde la operación en los 3 grupos.

 

Las pacientes obtuvieron puntuaciones significativamente más altas (mejor calidad de vida) en 5 de las 8 subescalas de la encuesta SF-36 después de la operación. Estas subescalas fueron: función física, limitación de roles (mental y física), funcionamiento social y dolor. Las mejoras en las escalas de energía, salud general y bienestar emocional, si bien mostraron puntuaciones superiores tras la intervención, no fueron significativas.

Los resultados mostraron que, si bien la reducción de pecho es un procedimiento que trata principalmente los síntomas físicos de la hipertrofia mamaria, en este estudio las pacientes no sólo mostraron una mejoría en los síntomas físicos, sino también en los síntomas psicosociales como la autoestima.

Aunque la evaluación de las operaciones de cirugía plástica en general se ha realizado tradicionalmente al menos un año después de la intervención, cuando se esperan los resultados estéticos finales, es necesario considerar que la reducción de mama tiene la particularidad de ir dirigida a mejorar los síntomas musculoesqueléticos, además de la mejora estética de las mamas. Estos síntomas experimentan una rápida mejoría tras la intervención y por ello sería más ajustado a la realidad comparar la mejora postoperatoria no con los plazos de un procedimiento estético, sino con los plazos habituales de un procedimiento ortopédico, cuyo objetivo es aliviar síntomas comparables y del que se espera que resulte en una mejoría rápida. Hay dos razones principales para esto: primero, la influencia mecánica de la operación es inmediata. La reducción y elevación del montículo mamario en el tórax reduce la carga mecánica en la espalda y los hombros, aliviando así los síntomas típicos asociados con los senos grandes. Segundo, este tipo de cirugía, especialmente en esta población aquejada de una hipertrofia mamaria, puede producir diferencias estéticas dramáticas que se aprecian ya en la retirada del vendaje en la primera cura tras la intervención.

Al producir esta rápida mejora y reducción del dolor de espalda y cuello, la intervención de reducción mamaria va a reducir el consumo de medicación para aliviar el dolor, como por ejemplo antiinflamatorios no esteroideos. También se produce una vuelta al trabajo potencialmente rápida, porque el periodo de recuperación es corto y el paciente, a diferencia de lo que ocurre en otros procedimientos estéticos, se reincorpora a su trabajo en un mejor estado funcional que antes de la operación.

En este estudio se observó que la mejora de la calidad de vida a largo plazo no dependía de la cantidad de tejido mamario resecado, y que incluso aquellos casos en los que se extirpó menor cantidad de tejido mamario, la intervención condujo igualmente a una clara mejora y satisfacción posoperatoria.

Como conclusión cabe destacar que el trabajo de Yacoobi y colaboradores muestra que la reducción mamaria mejora los síntomas relacionados con las mamas y el bienestar de las pacientes, y que estas mejoras aparecen ya en el período postoperatorio temprano. Las puntuaciones de la encuesta SF-36 arrojan mejoras en todos los campos de la salud tras la intervención: funcionamiento físico, limitaciones de roles, energía, bienestar emocional, funcionamiento social, dolor y salud general y todas estas mejoras se observaron en los tres grupos, independientemente del tiempo transcurrido después de la cirugía.

En esta misma línea, en un estudio posterior Bragina y colaboradores (2023) realizaron un estudio retrospectivo de 107 pacientes operadas de hipertrofia mamaria. Se evaluó el dolor con una escala VAS (Visual Analog Scale) antes de la intervención. Después de la intervención (intervalo de seguimiento entre 18 y 90 meses, con una media de 56 meses) se determinó de nuevo la severidad del dolor en la escala VAS, se cumplimentó por las pacientes un cuestionario de calidad de vida (EQ-5D 3L), y se realizó también la determinación del índice de discapacidad del cuello (Neck-Disability Index) para evaluar las molestias en esta zona.

Los resultados de este estudio mostraron una mejora en el nivel de dolor de espalda que pasó de una puntuación media en la escala VAS de 7,2 antes de la operación a 1,6 de media después de la reducción mamaria. El Índice de discapacidad del cuello se redujo tras la intervención de un porcentaje medio del 43,8% de discapacidad a un 10,8%. El 93% de las pacientes estudiadas se mostró satisfecha o muy satisfecha con el resultado de la operación.

En conclusión, este estudio demuestra que se puede lograr una alta tasa de satisfacción de las pacientes intervenidas de reducción mamaria y que las quejas clínicas de dolor de espalda y cuello asociadas con la hipertrofia mamaria se pueden tratar con una tasa de éxito muy alta mediante esta intervención.

  • Yaacobi, D., Olshinka, A., Shachar, T., Lvovsky, A., Shay, T., Hadanny, A., & Ad-El, D. D. (2021). Is Time a Factor in Quality of Life Improvement Following Breast Reduction?. Aesthetic Surgery Journal, 41(7), NP758-NP762.
  • Bragina, L., Koehl, P., Dietrich, M., & Schuh, A. (2022). Does reduction mammoplasty improve neck pain and quality of life?. Schmerz (Berlin, Germany), 37(2), 134-140.

Consulta para evaluación de cirugía secundaria de mama

Son cada vez más habituales las solicitudes de consulta para evaluación de procedimientos de cirugía mamaria, mamoplastia de aumento, reducción, mastopexia, mama tuberosa, reconstrucción mamaria, que no han resultado completamente satisfactorias desde un inicio, o que con el tiempo han modificado su resultado.

Cada una de estas intervenciones de cirugía de senos es diferente. También son diferentes sus limitaciones para el resultado quirúrgico que se pueden lograr y su evolución en el tiempo. Es esencial diagnosticar de forma cuidadosa cual era la situación de origen antes de operar la mama por primera vez, el tipo de cirugía que se realizó, la técnica utilizada por el cirujano, si existieron o no complicaciones, el tipo de implantes utilizados, y también las constitución, edad y características individuales de cada paciente.

Los motivos de consulta más frecuentes son la rotura o sospecha de rotura de una prótesis mamaria, percibir las mamas caídas o ptósicas, incomodidad o dolor mamario, contractura capsular alrededor de las prótesis mamarias, o simplemente una consulta de comprobación de que todo sigue bien transcurridos muchos años desde la primera intervención. Las pacientes preguntan es estas consultas como se puede mejorar su resultado de cirugía mamaria, si existen nuevas estrategias técnicas o si se han comercializado implantes más actuales, más seguros o confortables.

Aún sin existir ningún tipo de cambio desfavorable en las mamas operadas, o no tener ningún tipo de síntoma, la recomendación actual es que las pacientes intervenidas de cirugía mamaria soliciten revisión al cirujano plástico o a un especialista en patología mamaria de forma anual. Aunque la aparición de complicaciones asociadas a cirugía mamaria a largo plazo es muy infrecuente, no deben obviarse las revisiones anuales. Estas revisiones pueden hacerse coincidir perfectamente con las propias del cribaje necesario para el diagnóstico temprano del cáncer de mama.

En la consulta de cirugía secundaria de mama no es infrecuente percibir que la paciente expresa inseguridad y decepción. Es necesario informarla con sinceridad sobre la calidad real del resultado obtenido y mantenido en su caso, y si vale la pena o no plantear una nueva intervención. La mayoría de las pacientes pueden entender su situación y conseguir un resultado satisfactorio expresando de forma clara sus dudas, y manteniendo la confianza en el cirujano que las operó por primera vez.

En Diagonal CQ nunca planteamos la consulta de cirugía secundaria de mama como una valoración del procedimiento realizado previamente por otro profesional. Estamos seguros de que la norma entre todos los profesionales es la buena praxis y el compromiso serio y responsable con el paciente.

Cuando después de una evaluación e información cuidadosas se decide una nueva intervención quirúrgica es preciso explicar, con la mayor exactitud posible, que se puede conseguir con una nueva intervención y la estabilidad en el tiempo del nuevo resultado.

En definitiva, una evaluación rigurosa, debe identificar y alcanzar las oportunidades y mejoras que una nueva cirugía ofrece.

El Dr. Joan Benítez, médico especialista en cirugía plástica, reparadora y estética, Máster en senología y patología mamaria, con más de 20 años de experiencia en cirugía mamaria que evaluará su caso particular y pondrá a su disposición todos los recursos técnicos para diagnóstico, planificación y tratamiento de los que Diagonal CQ dispone.

Abdominoplastia y Calidad de Vida

Papadopulos N.A., Meier A.C., Henrich G. y colaboradores han publicado en mayo de 2.019 un estudio en la prestigiosa revista Journal of Plastic, Reconstructive and Aesthetic Surgery, en el que analizan mediante el empleo de cuestionarios específicos, y de forma prospectiva el impacto en la calidad de vida, la autoestima, la estabilidad emocional y la salud mental antes y después de la intervención de abdominoplastia.

22 pacientes todas ellas mujeres, fueron encuestadas antes de la intervención de abdominoplastia y seis meses después de la cirugía. Para la encuesta se empleó un cuestionario desarrollado específicamente por los investigadores que analizaba características demográficas y socioeconómicas y cuatro pruebas estandarizadas: Cuestionario sobre la satisfacción con la vida junto con una parte específica relacionada con la imagen corporal (FLZM), Escala de autoestima de Rosenberg (RSES), Inventario de Personalidad de Friburgo (FPI) y Cuestionario de salud del paciente-4 (PHQ-4).

Los resultados de esta investigación mostraron que, tras la cirugía, se obtuvieron puntuaciones superiores en relación a cómo se sentían de cómodas las pacientes en traje de baño, frente al espejo o frente a la pareja, así como en actividades sociales o profesionales.

Las mujeres intervenidas de abdominoplastia tuvieron menos problemas para hacer deporte y se sintieron más femeninas después de la operación. La puntuación total de la satisfacción general con la vida y de los ítems específicos para actividades de ocio, habilidad para relajarse y sexualidad también mostraron mejoras claras y significativas.

La imagen corporal mejoró en general y en particular en los ítems relativos a abdomen, caderas y cintura.

La estabilidad emocional también mejoró. Es importante destacar que se detectó depresión mental leve en un 27% de las pacientes antes de la cirugía y depresión moderada en el 32% de las mismas. Los trastornos depresivos en estas pacientes se redujeron significativamente tras la intervención, la depresión leve en el 18% y la depresión moderada en 9.

Estudios previos de estos investigadores de carácter retrospectivo, es decir, mediante cuestionarios realizados a pacientes ya operadas, habían mostrado que la cirugía estética del abdomen mejora la calidad de vida en varios aspectos; en particular las pacientes que habían sido sometidas a abdominoplastia se encontraban más contentas con su vida familiar, con sus condiciones de vida, con su movilidad y su independencia al no necesitar ayuda de otras personas; la autoestima y la confianza en sí mismas aumentó tras la cirugía.

Este estudio es importante porque es el primero que analiza el efecto que la intervención de abdominoplastia tiene en la calidad de vida de forma prospectiva – antes y después de la cirugía – , evaluando a las pacientes seleccionadas conforme a criterios científicos rigurosos y mediante el empleo de cuestionarios contrastados y validados, antes de la intervención y 6 meses después de la misma, con lo que la validez científica de los resultados es mayor.
Esta investigación viene a confirmar los resultados positivos para la calidad de vida de las pacientes. La abdominoplastia mejora la satisfacción general con la vida y la satisfacción con la salud personal y la apariencia externa, al tiempo que aumenta la estabilidad emocional; las pacientes con depresión de leve a moderada muestran una mejora significativa después de la intervención.
Los pacientes que se someten a una intervención de cirugía estética en general y de abdominoplastia en el caso de este estudio en concreto, esperan mejorar su calidad de vida en varios aspectos. La mejora en la calidad de vida es la indicación más importante y deseable para la realización de una cirugía estética y este estudio de Papadopulos lo confirma.

N.A. Papadopulos, A.C. Meier and G. Henrich, et al., Aesthetic abdominoplasty has a positive impact on quality of life prospectively, Journal of Plastic, Reconstructive & Aesthetic Surgery, https://doi.org/10.1016/j.bjps.2018.12.020

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